| Resumen: | «Un narrador en primera persona, entre ingenuo y pícaro, ve instalarse en su barrio una carnicería y cuenta lo que allí ocurre con los clientes y el dueño, ya porque lo presencia, dando testimonio de ello, ya porque se hace eco de lo que otros cuentan y comentan. Cargado de humor, narra con y meridiana claridad, desde el asombro, la sencilla profundidad filosófica de personajes de un barrio de una ciudad del interior de nuestro país. Con magistral diseño de personajes, ambientes y anécdotas, Fernández de Palleja demuestra, una vez más, ser heredero de una narrativa prolífera, propia del departamento del que es oriundo, captando, desde una aparente cotidianidad, las esencias del ser humano.» [Extraído de la contratapa] |